Reserva Biológica Alberto Manuel Brenes

Vida Silvestre en el Bosque Premontano
La Reserva Biológica Alberto Manuel Brenes se ubica en la parte sureste de la Sierra Minera de Tilarán. El 99,6% de su territorio se encuentra en el cantón de San Ramón (Distritos Los Ángeles y Zapotal) de la provincia de Alajuela y el 0,4% restante en el cantón de Montes de Oro (Distrito Unión), de la provincia de Puntarenas. 
La Reserva tiene una extensión de 7800 hectáreas, cuenta con una elevación máxima de 1520 m s.n.m., registra una temperatura promedio de 21 ºC, así como una precipitación promedio de 3461 mm.

Plan General de Manejo de la Reserva Biológica Alberto Manuel Brenes​​​​​​
​Esta área protegida fue declarada en el año 1975, mediante el Decreto Ejecutivo No. 4960-A con la categoría de manejo de Reserva Forestal de San Ramón, con la justificación de conservar el agua y la flora de la zona.  En el artículo 8 del citado decreto se estableció que la administración de la Reserva Forestal estaría a cargo de un Comité integrado por tres representantes de la Municipalidad de San Ramón y tres representantes del Centro Regional Universitario de la Universidad de Costa Rica y con el asesoramiento de la Dirección General Forestal. 
 
El Comité de Administración no funcionó como debiera, ya que la Municipalidad del cantón de San Ramón y el MAG no tenían un interés manifiesto por la Reserva. Durante los primeros años, las decisiones administrativas recayeron en las autoridades del Centro Regional Universitario de San Ramón y de don Álvaro Acosta, propulsor de la creación de la Reserva quién cedió parte de su terreno para que la Universidad instalara un campamento, en las afueras de los límites de la Reserva.  En 1991, mediante el Decreto Ejecutivo No. 20172-MIRENEM, se cambió la categoría de manejo de Reserva Forestal a Zona Protectora San Ramón.  
 
En 1993 ante la eventual explotación minera en la Reserva, la comunidad de San Ramón se organizó y logró que por medio de la Ley No. 7354 del 10 de agosto, se modificara de nuevo su categoría y el nombre de la misma, pasando a ser Reserva Biológica Alberto Manuel Brenes. Su nombre es una forma de reconocimiento y homenaje al Doctor Alberto Manuel Brenes Mora, botánico, investigador sobresaliente y oriundo de San Ramón; declarado en 1970 por la Asamblea Legislativa de Costa Rica como Benemérito de las Ciencias. 
 
La Reserva es co-administrada actualmente entre la Sede de Occidente de la Universidad de Costa Rica y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación. 
 
Por lo tanto, el mecanismo de administración de la Reserva es una particularidad única, al ser compartida entre la Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación mediante el Área de Conservación Cordillera Volcánica Central.
Horario:
 
Por su categoría de manejo, el ingreso a la Reserva es muy restringido.  Solo es permitida la entrada a investigadores y estudiantes con fines pedagógicos.
 
 
Tarifas
 
Las tarifas vigentes para la Reserva Biológica Alberto Manuel Brenes, son las indicadas en el Decreto Ejecutivo No. 38770-MINAE, “Reforma a los artículos 9 y 21 del Decreto Ejecutivo Nº 38295-MINAE denominado tarifas por derechos de ingreso y otros servicios ofrecidos en las áreas silvestres protegidas bajo la administración del Sistema Nacional de Áreas de Conservación” publicado en el Alcance Digital No. 82 del 19 de diciembre, 2014:
 
•  Ingreso y permanencia de investigadores residentes y no residentes, así como sus asistentes debidamente acreditados y autorizados:
 
$5 - estadía de hasta de 3 meses
$10 - estadía de hasta 6 meses
$15 - estadía de hasta 12 meses
 
 
•  Estudiantes de universidades nacionales o extranjeras que realicen giras demostrativas u otro tipo de visitas de campo con fines académicos, mediante oficio emitido por la universidad que acredite tal condición:
 
$5 - estadía de hasta de 1 mes
$10 - estadía de hasta 2 meses
$15 - estadía de hasta 6 meses

Servicios

En el límite Este se ubica la Estación de Investigación Rodolfo Ortiz, Administrada por la Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente, donde se cuenta con un  laboratorio, un aula, comedor, cocina y baños, con capacidad para albergar a 40 personas.  

En el sector Oeste, en la comunidad de Cedral, el SINAC-ACCVC cuenta con un Puesto de Control de la Reserva Biológica, desde donde se coordinan las acciones de control, protección, educación ambiental, así como la tenencia de la tierra del área silvestre protegida. 

Así mismo, se posee un puesto en el Bajo Jamaical, con una infraestructura para albergar a 12 personas, recientemente consolidado por parte del Área de Conservación, con la adquisición de 250 hectáreas de terrenos ubicados en el corazón del área silvestre, lo que facilita las acciones de control, protección, educación ambiental e investigación y a la vez, el acceso y la conectividad con los otros centros de trabajo.

 
Atractivos
 
Flora: Muchas de las especies de las familias Rubiaceae y Heliconiaceae del sotobosque sobresalen a lo largo del año por su vistosa floración. Llaman la atención los tres estratos presentes en el sito, donde resaltan las especies del dosel que alcanzan alturas de 35 a 45 m, entre ellas la Elaegia uxpanamensis y Ocotea morae; así como el palmito (Iriartea deltoides) y varias especies de higuerones (Ficus spp.). En la reserva se ha colectado un número importante de especies endémicas. 
 
Los bosques de la Reserva Biológica Alberto Manuel  Brenes poseen una alta diversidad biológica; se han registrado más de 50 especies catalogadas hasta ahora como endémicas de Costa Rica. Asimismo, se han colectado al menos 15 especies de plantas que constituyen nuevos registros para la ciencia, como lo es el caso de la Ticodendron incognitum dando origen a la familia Ticodendraceae, descubierta en 1989 por el reconocido botánico Jorge Gómez Laurito, investigador de la Universidad de  Costa Rica.
 
Fauna: Entre los mamíferos grandes, la reserva sirve de hábitat al jaguar (Panthera onca), la danta (Tapirus bairdii), el puma (Puma concolor) y el cabro de monte (Mazama americana). Entre los mamíferos medianos se destacan tres especies de monos (mono colorado (Ateles geoffroyi), congo (Alouatta palliata) y carablanca (Cebus capucinus); así como manigordos, pizotes, mapaches, tepezcuintles y guatusas.
Entre los mamíferos pequeños se ha registrado la presencia de tolomuco (Eira barbara), zorro pelón (Didelphys marsupialis), comadreja (Mustela frenata) y varias especies de ardillas, ratas y ratones silvestres. Se calcula que existen unos 50 géneros y 75 especies en el grupo de los murciélagos, donde sobresalen el (Platyrhinus vitatus)  y el murciélago blanco (Ectophylla alba). 
 
El grupo de las aves es muy diverso. Entre las especies más llamativas se encuentran el quetzal (Pharomachrus mocinno), el pájaro sombrilla (Cephalopterus glabricollis), el pájaro campana (Procnias tricarunculata), el gavilán blanco (Pseudastur albicollis)  y el jilguero (Myadestes melanops); así como varias especies de trogones, colibríes, carpinteros, mosqueros, pavas y martines pescadores, entre otros. 
 
La herpetofauna está representada por al menos 30 especies de anfibios y 36 especies de reptiles tales como serpientes y lagartijas. Entre las serpientes la terciopelo (Bothrops asper), la mano de piedra (Atropides nummifer), la lora (Bothriechis lateralis), la coral (Micrurus nigrocinctus) y la bocaracá (Botrhiechis schlegelii).  Entre las culebras no venenosas se han registrado la boa (Boa constrictor), la zopilota (Clelia clelia) y la coral falsa, entre otras.
​Previo a efectuar cualquier actividad científica, el investigador deberá cumplir con todos los requisitos y trámites establecidos en la legislación existente en el Sistema Nacional de Áreas de Conservación, para estos casos.
 
Los permisos de acceso a los elementos y recursos genéticos y bioquímicos de la biodiversidad se rigen por lo dispuesto en la
Ley de Biodiversidad Nº 7788 y en sus reglamentos; por lo que todo investigador deberá llevar a cabo los trámites correspondientes que dispone el ordenamiento jurídico para este tipo de investigación.
 
No se permite la introducción de especies exóticas en la reserva.